Venecia. La nueva película de Guillermo del Toro, Frankenstein, conquistó al público del Festival Internacional de Cine de Venecia con una ovación que se prolongó más de 12 minutos tras su proyección, consolidando la conexión del cineasta mexicano con el certamen donde en 2017 ganó el León de Oro con La forma del agua.
La cinta, protagonizada por Jacob Elordi (el monstruo), Oscar Isaac (Dr. Víctor Frankenstein) y Mia Goth (Elizabeth Lavenza), fue recibida entre lágrimas de sus intérpretes y del propio director, mientras sonaba la música compuesta por Alexandre Desplat.
Del Toro explicó que este proyecto, gestado durante más de tres décadas, no es una película de horror sino una historia de amor y reflexión. “Si la hubiera hecho antes de los 40 años, habría sido sobre mi padre; hoy es sobre lo que significa dejar de ser hijo para convertirse en padre”, señaló el cineasta.
En Frankenstein, el monstruo encarna preguntas sobre la esencia de lo humano y los límites de la creación, pero también sobre la soledad, el perdón y la recuperación. Del Toro resaltó que la película llega en un momento clave: “una obra que dice que sólo los monstruos juegan a ser Dios no podría estrenarse en un mejor contexto, en plena era de la inteligencia artificial”.
El director destacó además el papel central del personaje de Elizabeth, interpretado por Goth, como símbolo de fuerza, inteligencia y amor. “En ella está mucho de lo que quiero decir”, apuntó.
Respaldada por Netflix, la película es la adaptación de la célebre novela de Mary Shelley, considerada por Del Toro su libro favorito. El realizador agradeció el apoyo de la plataforma para materializar un proyecto que, dijo con humor, le deja ahora una sensación de “depresión posparto” tras haber dado vida a su “monstruo más bello”.




