Washington, D.C., 9 de abril de 2025.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió su más reciente amenaza comercial al imponer un arancel total del 104% a las importaciones chinas, medida que entró en vigor en el primer minuto de este miércoles y que marca un nuevo pico en la escalada arancelaria entre las dos principales economías del mundo.
La nueva tarifa es el resultado de un incremento progresivo desde el 20% inicial impuesto en enero, seguido por un 34% adicional la semana pasada y un nuevo 50% anunciado el lunes como castigo a las represalias de China, según explicó la Casa Blanca.
“Los aranceles estarán en vigor al 104% hasta que lleguen a un acuerdo con nosotros. Creo que lo harán en algún momento… solo que no saben cómo empezar porque son gente orgullosa”, declaró Trump durante una cena con el Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC).
Trump también anunció que el próximo objetivo serán los productos farmacéuticos, que estarían sujetos a tarifas en futuras fases del plan comercial. El mandatario ha justificado su estrategia al asegurar que Estados Unidos obtiene 2 mil millones de dólares al día por concepto de aranceles.
Durante el evento republicano, Trump calificó de “sinvergüenzas” y “estafadores” a sus críticos, reafirmando que su política arancelaria continuará mientras no haya acuerdos satisfactorios.
Simultáneamente, también entraron en vigor aranceles para 60 países, anunciados la semana pasada como parte del programa de tarifas “a medida”, según lo definió el propio mandatario.
China, por su parte, había anunciado un arancel del 34% a productos estadounidenses, previsto para activarse este jueves, como represalia directa a las acciones de Washington. Las autoridades chinas han reiterado su disposición al diálogo, pero consideran las medidas un ataque frontal a las normas del comercio multilateral.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró en entrevista con Fox News que al menos 70 países han contactado a Washington para discutir acuerdos bilaterales. En tanto, el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, declaró ante senadores que no hay planes inmediatos para modificar la estrategia actual, y defendió la necesidad de reindustrializar la economía estadounidense.
“Debemos alejarnos de una economía basada únicamente en el sector financiero y el gasto gubernamental, para centrarnos en la producción de bienes y servicios reales”, subrayó Greer.
El funcionario argumentó que EE.UU. ha perdido 5 millones de empleos manufactureros y 90 mil fábricas desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La agresiva política arancelaria de Trump ha generado divisiones incluso dentro de su gabinete. El empresario y asesor presidencial Elon Musk calificó públicamente a Peter Navarro, consejero comercial de la Casa Blanca, como un «imbécil» y “tonto de remate” en medio de crecientes tensiones por el impacto económico de las medidas.
Analistas internacionales han advertido que una guerra comercial prolongada podría socavar la economía global, elevando los riesgos de inflación, desempleo y una ralentización del crecimiento mundial.




