Los manglares son ecosistemas singulares que se encuentran en el límite entre la tierra y el mar. Capaces de mantener una rica biodiversidad y de actuar como una defensa costera natural, estos ecosistemas contribuyen al bienestar, a la seguridad alimentaria y a la protección de las comunidades de todo el mundo.
Además, son capaces de almacenar una media de 1000 toneladas de carbono por hectárea en su biomasa y suelos subyacentes. señala la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Sin embargo, estos ecosistemas están desapareciendo de tres a cinco veces más rápido que las pérdidas generales de bosques en el mundo, con graves impactos ecológicos y socioeconómicos.
Las estimaciones actuales indican que la extensión de los manglares se ha reducido a la mitad en los últimos 40 años. El principal motor de la pérdida de manglares es el desarrollo costero, ya que estos bosques se talan para dar paso a edificios y piscifactorías.




