En su último informe, el organismo describe además cómo las partes en conflicto en Siria cometieron violaciones y abusos generalizados contra los derechos humanos durante la segunda mitad de 2022 y denuncia que la población civil en el país continuaba desprotegida. A esa situación, le sucedieron los terremotos más devastadores en la región en más de un siglo.
La Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria asegura en su último informe que la respuesta a los recientes terremotos se caracterizó por fallos que obstaculizaron la entrega de ayuda urgente y vital al noroeste de Siria. Estos fallos implicaron al Gobierno y a otras partes en el conflicto, así como a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas.
Lee también: La guerra de Ucrania dispara el riesgo atómico a nivel global | DW
Las partes implicadas no consiguieron llegar a un acuerdo sobre una pausa inmediata de las hostilidades, ni permitieron o facilitaron la llegada de ayuda vital por cualquier vía disponible, incluidos equipos y material de rescate durante la primera semana tras el terremoto.
«Aunque hubo muchos actos de heroísmo en medio del sufrimiento, también fuimos testigos de un fracaso generalizado del gobierno y de la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, a la hora de dirigir rápidamente la ayuda vital a los sirios más necesitados», afirmó el presidente de la Comisión de Investigación.




