Benito, después de un largo viaje de 30 horas desde Ciudad Juárez, llegó al zoológico Africam Safari en Puebla. El traslado fue un proceso cuidadosamente monitoreado y ejecutado, utilizando un remolque especial de seis metros de altura para asegurar su comodidad y seguridad durante el viaje.
A su llegada, Benito fue recibido con entusiasmo tanto por el personal del zoológico como por los seguidores de su historia. El director de Africam Safari, Frank Carlos Camacho, aseguró que Benito estaba en buenas condiciones a pesar del largo viaje. Se destacó que Benito estaba curioso y receptivo a su nuevo entorno, mostrando buen apetito y bebiendo agua. Durante los primeros días, se le mantendrá en cuarentena en un espacio especial diseñado para su comodidad y para facilitar su adaptación.
El traslado de Benito a Africam Safari no solo representa una mejora significativa en sus condiciones de vida, sino que también se espera que contribuya a la diversidad genética de las jirafas en el zoológico. La intención es que Benito se convierta en el semental del rebaño, integrándose con un grupo de jirafas de diferentes edades y sexos, incluyendo una cría de menos de un mes.
El traslado y la llegada de Benito han generado una respuesta positiva y han sido vistos como un paso significativo para el bienestar animal en México. La historia ha unido a la gente en un momento de polarización, mostrando un interés colectivo en el bienestar de los animales. Este evento también ha sido reconocido por las autoridades tanto de Chihuahua como de Puebla, quienes han expresado su compromiso con la mejora de las condiciones de vida de los animales en cautiverio.
La llegada de Benito a Africam Safari es, por lo tanto, más que solo el traslado de una jirafa; simboliza un esfuerzo colectivo y una preocupación por el bienestar animal, marcando un momento importante en la historia de la conservación y cuidado de animales en México.




